Quince cosas que no debe decir ningún alto cargo a ningún funcionario

taza_pavo

Del blog http://contencioso.es/

Lo habitual es que autoridades y funcionarios,  al tirar ambos del pesado cargo de la Administración Pública, mantengan una relación fluida, que unos casos será cordial y armoniosa y en otros mas fría e impersonal. Ahora bien, manejando cifras grosso modo, nos encontramos con dos millones de funcionarios gobernados por unos treinta mil altos cargos, que deciden sobre dos millones de expedientes anuales, lo que da lugar a tensiones o desencuentros en que el político (coronado como autoridad o alto cargo) pierde los papeles y comete el error de decir lo que no debe al funcionario.

La especialidad de la relación entre funcionario y autoridad, que la distingue de la relación entre un jefe y un empleado de empresa privada,  deriva de su diferente posición y visión de la Administración pública, que por lo general podemos simplificar o caricaturizar así: el político tiene por metas fines políticos; el funcionario se ocupa del camino  y la gestión; el político debe su cargo al partido y el funcionario a un procedimiento selectivo bajo mérito y capacidad; el político estrena el cargo  con fecha de caducidad y el funcionario ocupa su puesto con estabilidad; el político desconoce la normativa pública y el funcionario conoce las consecuencias de incumplirla; el político considera el cargo como un escenario mediático para cosechar votos y el funcionario trabaja discretamente tras las bambalinas; el político novicio suele entrar como un caballo en una cacharrería y el funcionario novicio cree con fanatismo en la Administración transparente, imparcial y eficaz; el político veterano se ha convertido en zorro astuto y el funcionario veterano en tranquilo erizo. Pero sobre todo, en mayor o menor medida (directa o indirectamente), el alto cargo es señor de haciendas y vidas burocráticas, y especialmente del futuro profesional del funcionario.

Resto del post: http://contencioso.es/2013/10/25/quince-cosas-que-no-debe-decir-ningun-alto-cargo-a-ningun-funcionario/