El Tribunal Supremo respalda a los aprobados de buena fe en una oposición anulada

Último articulo del blog contencioso. es interesantísimo como siempre:

La recientísima Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo del 18 de Enero del 2012 ( ROJ: STS 66/2012) (rec. 1073/2009) aprecia el grave defecto consistente en que el Tribunal calificador de las oposiciones al Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias fija la nota de corte y los criterios de valoración del segundo ejercicio, tras su realización,  pues este proceder arroja la sombra de duda sobre posible manipulación del resultado de aprobados.

http://contencioso.es/2012/02/02/el-tribunal-supremo-respalda-a-los-aprobados-de-buena-fe-en-una-oposicion-anulada/

 

Un pensamiento en “El Tribunal Supremo respalda a los aprobados de buena fe en una oposición anulada

  1. Me voy a permitir discrepar de una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo.

    Coincido con la sala en la necesidad de que los criterios se establezcan de antemano, pero no siempre estos criterios son públicos ni fijos. Me explico.

    En un examen de conocimientos de, por ejemplo, 100 preguntas se puede informar al opositor que para aprobar debe obtener 50 puntos (criterio fijo) o el 50% de la máxima puntuación alcanzada (criterio flexible). Entiendo que en ambos casos se ha determinado el punto de corte de manera pública, previa y objetiva.

    En una prueba de personalidad lo mas habitual es que el Tribunal apruebe con carácter previo los criterios de aptitud y o puntuación, pero estos criterios en ningún caso son informados a los aspirantes. Esta ocultación no es gratuita y esta justificada por diferentes razones. En este caso nos encontramos que se determina el punto de corte de manera previa, objetiva pero no pública. Si no es pública ¿no se arroja la sombra de duda sobre posible manipulación del resultado de aprobados? Esta claro que no.

    En ocasiones, en pruebas tanto de conocimientos como de personalidad, los tribunales determinan los puntos de corte tras estudiar las curvas de distribución de las puntuaciones. Esto es debido a que las pruebas se confeccionan ex profeso y su adecuación y dificultad no está previamente validada por razones de seguridad y confidencialidad. Este problema se suele solucionar informando previamente a las personas opositoras de cual será el procedimiento a seguir (criterio flexible).

    En estos casos es importante que el Tribunal de Selección garantice que los criterios de puntuación se tomarán sin conocer los resultados directos (puntuaciones directas) de los aspirantes.

    Decir que la actuación del Tribunal, establecer los criterios con posterioridad a la realización de una prueba en la que ni siquiera se había comunicado previamente cuales eran esos criterios, “arroja la sombra de duda sobre posible manipulación del resultado de aprobados” es, cuando menos – y espero que no se me acuse de desacato – desafortunada. ¿Desde cuando se condena por existir una sombra de duda sobre un hecho delictivo? ¿Ya no hay que probarlo?

    No dudo de la actuación del Tribunal de Selección, lo que creo es que no han sabido explicarlo, defender su posición. ¿Disponía el Tribunal calificador de los resultados personalizados de cada aspirante antes de tomar la decisión? Solo en el caso de que la respuesta a esta pregunta fuese afirmativa sería favorable a la sentencia.

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